Objetivos, observaciones y «Pulso»

Tres formas de registrar el día con una misma idea de fondo: observar es más importante que evaluar.

Para qué sirve

Mis objetivos, Mis observaciones y Pulso te ayudan a prestar atención a lo que ocurre en tu vida cotidiana, fuera de la app. Aquí no hay puntuaciones ni resultados correctos: solo pequeños registros diarios a los que puedes volver una semana o un mes después.

Cada registro corresponde al día en que ocurrió, por eso no se puede añadir más tarde. Esa es precisamente la idea: la memoria reconstruye el pasado según cómo te sientes hoy; un registro hecho ese mismo día, no. Con el tiempo, el historial permite ver cosas difíciles de reconstruir de memoria: qué consigues hacer con regularidad, qué situaciones se repiten y cómo cambian las cosas.

Objetivos

Cada objetivo dura una semana. Puedes tener hasta tres a la vez, eligiéndolos de la lista o creando los tuyos.

Para cada objetivo defines una meta: cuántos días de los siete quieres cumplirlo. Durante la semana, solo tienes que marcar los días en los que lo hiciste. Hay un único registro por día y no hay porcentajes ni grados de cumplimiento: no es «hecho al 80 %», sino simplemente «hoy, sí».

El día se marca manteniendo pulsado. Pon el dedo sobre el objetivo y mantén: un arco recorre el círculo y, cuando se cierra, el día queda marcado. Si sueltas antes, el arco vuelve atrás: no hay medias marcas. Quitar la marca es el mismo gesto. Un toque rápido no cuenta el día: un objetivo rozado de pasada no dice nada.

Solo puedes marcar el día de hoy, y solo hoy puedes cambiarlo. Cuando alcanzas la meta, el objetivo se completa y ya no se añaden más días.

Al final de la semana puedes ver cuántos días acumulaste en cada objetivo y cuáles alcanzaron la meta.

Puedes adaptar la lista de objetivos a tu manera: cambiar el nombre de los que vienen incluidos, eliminar los que no necesites o crear los tuyos.

Observaciones

Una observación no es una tarea que tengas que cumplir, sino algo a lo que quieres prestar atención. Por ejemplo, una discusión por algo sin importancia, una conversación que sigues posponiendo o una hora de más con el teléfono.

Cuando ocurra, simplemente marca el día. Un solo registro dice poco, pero después de varias semanas empieza a verse qué se repite y con qué frecuencia.

Aquí no hay ninguna meta ni ningún resultado que alcanzar. Las observaciones sirven simplemente para detectar patrones.

Pulso

En Pulso registras dos cosas una vez al día: Impulso — cuánto te apetecía actuar — y Realización — cuánto conseguiste hacer.

Son dos escalas distintas porque las ganas y los resultados no siempre coinciden. Algunos días tienes mucha energía, pero consigues hacer poco. Otros días no te apetece empezar, pero aun así terminas teniendo un día productivo.

Al observar las dos escalas juntas a lo largo del tiempo, puedes ver cómo cambia la relación entre Impulso y Realización.

No hace falta registrar todos los días. Si no hay ninguna entrada, el día queda vacío y no se incluye en los promedios. Un día vacío no equivale a un cero.

Qué verás después

El historial de objetivos muestra las semanas completadas: cuántos objetivos elegiste y cuántos alcanzaron su meta. Un objetivo abandonado a mitad de semana sigue apareciendo en el historial: la semana se conserva tal como fue. También puedes ver qué objetivos se repiten con más frecuencia.

El historial de observaciones muestra los días que marcaste y las observaciones que aparecen con más frecuencia.

Pulso muestra los últimos 30 días: el promedio de Impulso y Realización, cómo han cambiado respecto a los 30 días anteriores y cuántos días tienen registros.

Aquí no hay rachas, puntos ni premios por no interrumpir una serie, y es a propósito. Saltarte un día no pone nada a cero. Los registros están para ayudarte a ver tus propios patrones con más claridad a lo largo del tiempo, no para mantener vivo un contador.